El 8º Pasajero

Red Man. Sobre #Banshee

· por Dids · 1 min de lectura

Primer plano en blanco y negro de Lucas Hood en Banshee
Dos mundos a punto de colisionar. El pasado de nuestro protagonista con el presente elegido. Un pueblo perdido en Pensilvania, una comunidad Amish, otra Kinaho, 3 agentes de policia y el sheriff 4.

Sangre, puñaladas, golpes, y hostias varias. ¿La razón de tanta violencia? Basicamente, que nuestro amigo Hood no conoce, ni tiene intención en un futuro próximo, otra manera de resolver las cosas. Y es que, entre otras muchas cosas, el tio tiene un arte para los mamporros que da gusto, para los manporros, las cicatrices, los dislocamientos, los navajazos… ¡Riéte de Superman! Lucas Hood ES el hombre de acero.

Partir la cara y preguntar después, ese podría considerarse el Hood style, pero el problema viene cuando te la parten a tí también, y es que este hombre no sabe buscarse a hombres de su tamaño ¡Cuanto más grande mejor!

Vamos a sufrir sus golpes, tanto los físicos y los emocionales, porque, muy a pesar de todo, el lado vulnerable y tierno de nuestro protagonista nos va a ganar por completo. En un momento dado le dicen algo así como “A mi no me engañas, eres un buen tipo.” Y lo es. Y por eso le queremos tanto, bueno, por eso, y por lo bien que le sientan los vaqueros, para que vamos a negarlo.

La cuarta temporada llegará de la mano de Cinemax en enero. La cuarta temporada, y la última. Es lo mejor que le podía pasar a una serie como esta, acabar en su cuarta temporada, y por todo lo alto.

 Sólo una temporada más. Cuando todo esto termine, y nos quitemos la sangre de encima, vamos a echar mucho de menos ese maldito pueblo. Animaos a entrar en Banshee, una vez dentro, no podréis salir.

Cartel de «Banshee town limit, please drive carefully» bajo un cielo gris

So say we all

Etiquetas: Antony Starr, Banshee, cinemax, David Schickler, Jonathan Tropper